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MOVIMIENTO OBRERO

Gran debut de la lista Naranja en señaleros del ferrocarril Roca

El 15 de noviembre se realizaron elecciones a cuerpo de delegados en señaleros de la línea Roca (Argentren). Aunque el oficialismo -la lista Celeste, moyanista- retuvo el cuerpo de delegados con el 72%, la Lista Naranja (impulsada por señaleros del PTS e independientes) conquistó un importante segundo lugar (con un 20%) que la ubica como la principal oposición en el sector.

Gran debut de la lista Naranja en señaleros del ferrocarril Roca
20 de noviembre 2014

El 15 de noviembre se realizaron elecciones a cuerpo de delegados en señaleros de la línea Roca (Argentren). Aunque el oficialismo -la lista Celeste, moyanista- retuvo el cuerpo de delegados con el 72%, la Lista Naranja (impulsada por señaleros del PTS e independientes) conquistó un importante segundo lugar (con un 20%) que la ubica como la principal oposición en el sector. La lista kirchnerista (Violeta) quedó muy atrás, con un magro 7%.

Como en el conjunto del ferrocarril, la tendencia general es a conservar lo que la base considera conquistado, en especial la relativa estabilidad laboral; además de que pesaron las promesas de beneficios de la burocracia oficialista. Sin embargo, se expresó una oposición frente a la inactividad del oficialismo ante los ataques de Randazzo con sus controles (cámaras, insistentes controles de alcoholemia, etc.) y persecuciones, cuyo punto máximo en el sector fue la separación de servicio de decenas señaleros durante meses, peligrando sus puestos (algunos quedaron en reserva, sin cobrar). Sólo los compañeros de la Naranja pusieron manos a la obra para revertir esta situación, lo que le valió el reconocimiento de todo el sector. Además, la Naranja demostró ser consecuente en los paros de abril y agosto, tomándolos de manera activa y participando en medidas como en el Puente Pueyrredón, contrastando con los paros domingueros del moyanismo y la Celeste.

Párrafo aparte merece la lista Violeta que si en su momento expresaba a la oposición, tras expulsar al sector independiente por considerarlo “demasiado zurdo”, pasó a asumirse como “alcahueta” directa de Randazzo y Tomada. La Naranja demostró que una oposición firme tiene que ser clasista, políticamente independiente de los partidos patronales y no corporativa. Así pudo conquistar el espacio opositor, mientras que la Violeta cayó en una debacle.

En un gremio (ASFA) en el que las asambleas son informativas, la Naranja pelea por la democracia sindical y por lograr que sean resolutivas, para que se exprese y decida la base, otro punto fuerte de la primera lista clasista y con participación de la izquierda que se presenta en los últimos 20 años.

La Naranja en señaleros –igual que en los otros gremios ferroviarios- no se agota con las elecciones y seguirá peleando por la reapertura de paritarias, bono de fin de año, anulación del impuesto a al trabajo, recategorizaciones, seis horas de trabajo para todos, contra los atropellos del servicio médico de la empresa, entre otros problemas sentidos. La Naranja llegó para quedarse.

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