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Nota de tapa

La centroizquierda no pasó la prueba; los secundarios, sí

Sobre el fracaso del autojuicio político por los delitos de escuchas ilegales y el reciente rechazo de la Cámara de Casación a revisar su procesamiento caracterizado como “improcedente”, el macrismo acepta la comisión investigadora especial, con el objeto de utilizar este ataque al ingeniero Mauricio como plataforma electoral anti K.

Leandro Sorribas

2 de septiembre 2010

Delegado de ATE-GCABA


Sobre el fracaso del autojuicio político por los delitos de escuchas ilegales y el reciente rechazo de la Cámara de Casación a revisar su procesamiento caracterizado como “improcedente”, el macrismo acepta la comisión investigadora especial, con el objeto de utilizar este ataque al ingeniero Mauricio como plataforma electoral anti K. Pero, más allá de si le sale o no esta jugada, lo cierto es que ya no quedan dudas de la culpabilidad del gobierno de Macri por los espías, como no queda dudas que desde la oposición no se proponen echarlo del gobierno.

“Si querés que algo no salga, armá una comisión”. Esta frase célebre de la política argentina hoy renueva vigencia. La comisión investigadora legislativa por las escuchas ilegales es la garantía de la “defensa de las instituciones” porteñas.

Martín Hourest, quien la presidirá, es legislador de Igualdad Social y del interbloque de Proyecto Sur, apoyado por todos los bloques opositores, incluso el que responde a Francisco De Narváez. Este economista de la CTA y actual socio de Pino, fue uno de los encargados de “defender la institucionalidad” y restaurar el orden en Corrientes en 1999, como el Secretario General de la intervención provincial encabezada por los radicales Ramón Mestre y “Fredy” Storani. Su intervención tuvo como saldo 2 muertos y 58 heridos de bala. Este ex funcionario de la Alianza fue el encargado de ocultar y dejar impunes los asesinatos de Mauro Ojeda y Francisco Escobar. Proyecto Sur… cada día más “defensor de las instituciones”.

Párrafo aparte merece el legislador del MST, Marcelo Parrilli, quien tras el papelón de hacerle el juego a Macri solicitando su juicio político (donde el PRO tenía mayoría), ahora igual que el macrismo, acepta la conformación de la comisión investigadora propuesta por la oposición de la mano de Hourest. Estos vaivenes dejan claro que cada vez más Parrilli se asemeja a un legislador de centroizquierda, a kilómetros de los estudiantes secundarios que luchan contra Macri ocupando colegios y apelando a la movilización en las calles, un método que el MST parece haber trocado por la vía de las instituciones.

Mientras los estudiantes siguen su lucha con tomas y marchas en defensa de la educación pública, toda la oposición se dedica sólo a interpelar al ministro Bullrich. Este método de la interpelación es lo más “radical” que la oposición centroizquierdista pareciera estar dispuesta a llevar adelante ante cada crisis de los ministros y del gobierno PRO.

El camino es llamar a todas las organizaciones sociales, sindicales y políticas a que rodeen de solidaridad a los secundarios y no confíen en la “vía muerta” legislativa, para ganar las calles y echar a Macri y todo su gobierno PRO.

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