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Internacional

La crisis y la desesperación de los analistas

Nouriel Roubini, que desde que comenzó la crisis en 2007 viene alertando sobre el peligro de un desenlace como el actual, no para de escribir análisis catastrofistas, solicita medidas extremas y sigue criticando a la FED por perder el tiempo, aunque ésta ya ha empezado a tomar algunos de sus consejos, por ahora con no muy buen resultado.

Juan Chingo

9 de octubre 2008

Nouriel Roubini, que desde que comenzó la crisis en 2007 viene alertando sobre el peligro de un desenlace como el actual, no para de escribir análisis catastrofistas, solicita medidas extremas y sigue criticando a la FED por perder el tiempo, aunque ésta ya ha empezado a tomar algunos de sus consejos, por ahora con no muy buen resultado. Pero la gravedad extrema de la crisis ha puesto en alerta a otros analistas que expresan el punto de vista “oficial” del establishment financiero, como por ejemplo Martin Wolf, el principal editorialista del Financial Times, el diario de la City londinense. Su columna de esta semana comienza con una cita de Keynes y, en un tono desesperado plantea: “Como habría dicho John Maynard Keynes: “Cuando los hechos cambian, yo cambio de opinión. ¿Qué hace usted, señor?” Yo fui cambiando de opinión a medida que crecía el pánico. Los inversores y los prestamistas han pasado de confiar en cualquiera a no confiar en nadie. (...) Pero el pánico injustificado también causa devastación. Hay que frenar esto, no la próxima semana, sino ya mismo.

El momento para una política de institución por institución y país por país, sin orden ni concierto, está superado. Me llevó un tiempo – se podría decir bastante largo – darme cuenta de todos los peligros. Puede ser que el Tesoro de Estados Unidos haya cometido errores, particularmente la decisión de dejar caer a Lehman, lo que disparó el pánico actual. Entonces, ¿qué hacer? En una palabra: “todo”. Las economías afectadas representan más de la mitad de las ganancias globales. Esto hace que ésta sea la crisis más significativa desde la de los `30.”(“It is time for comprehensive rescues of financial systems”, Financial Times 7/10).

Cada vez son más los analistas que empiezan a despertarse del sueño de la “globalización” y las maravillas de los nuevos instrumentos financieros. Un solo ejemplo sintomático de un sitio afamado: “En junio de 2008 escribí un artículo para VOXEU en el que predecía una recesión suave para 2009. Durante las últimas semanas la situación ha empeorado, e incluso esas predicciones pesimistas eran muy optimistas. Ahora creo que Europa y EE.UU. se hundirán en una recesión grave el próximo año, con un PBI que se contraerá en un 3% en 2009 y con un aumento del desempleo de 3 millones en Europa y EE.UU.. Esta sería la peor recesión desde 1974-75. De hecho la situación actual tiene tantos paralelos con la Gran Depresión de 1929-32, cuando el PBI cayó cerca del 50% en EE.UU. y 25% en Europa, que mis predicciones podrían ser nuevamente muy optimistas”. Y agrega: “...el aumento en la incertidumbre y el colapso bancario se parecen a la Gran Depresión. Asombrosamente, igual a lo que ocurre en la actualidad, la Gran Depresión empezó con un colapso del mercado bursátil y un derrumbe del sistema financiero. Los bancos retiraron las líneas de crédito y los préstamos interbancarios se congelaron. La junta de la Reserva Federal está luchando desesperadamente tratando de restaurar la calma, pero no lo consiguen. Lo que siguió fueron niveles altísimos de volatilidad del mercado bursátil y una recesión de proporciones sin precedentes.”(“The credit crunch may cause another great depression”, Nicholas Bloom, Vox 8/10). Con análisis y predicciones como ésta –totalmente realistas, por otro lado– se comprende el pánico de los inversores, a pesar de las medidas excepcionales de los gobiernos y autoridades monetarias.

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