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La vuelta a los mercados de crédito se profundiza

Durante el viaje europeo Cristina Kirchner obtuvo por parte de Fran˜çois Hollande, presidente de Francia, un apoyo a las gestiones para sellar un acuerdo con el Club de París.

La vuelta a los mercados de crédito se profundiza
20 de marzo 2014

Durante el viaje europeo Cristina Kirchner obtuvo por parte de Fran˜çois Hollande, presidente de Francia, un apoyo a las gestiones para sellar un acuerdo con el Club de París. Hollande dijo que “Francia quiere que la Argentina salga de sus trajines financieros”. El país galo también presentaría un “amicus curiae” (una opinión de terceros ajenos a la causa) en la Corte Suprema de los EE.UU. para fortalecer la posición argentina en el litigio con los fondos buitres. La presidenta también habría pedido al Papa Francisco que mediara frente a los EE.UU. para que estos cambien su decisión de no dar una opinión favorable a la Argentina en ese tribunal.

A la recompensa que pagarán a la Repsol por el saqueo de los recursos nacionales, al acuerdo con las empresas imperialistas en el CIADI para endeudar más al país con el Banco Mundial, al acercamiento al FMI con el nuevo índice de precios consensuado con ese organismo y a la reapertura del canje a los buitres especuladores, estos días se fortaleció el giro hacia los “mercados” con el apoyo que expresó el presidente francés a las negociaciones con el Club de París por una deuda que tiene su origen en las dictaduras militares y es tan fraudulenta como toda la deuda externa.

La escasez de dólares por la fuga de reservas del Banco Central, coyunturalmente moderada luego de la devaluación, condujo al gobierno a acelerar las negociaciones con establishment financiero internacional para obtener divisas frescas. El ministro de Economía, Axel Kicillof, había viajado de urgencia en enero para acercar una propuesta que el Club de París habría analizado favorablemente en estos días, en tanto que para el 28 de mayo está convocando al gobierno argentino a la capital francesa para reiniciar las negociaciones.

Pero el apoyo de Hollande no es ninguna muestra de generosidad. Un acuerdo de pago con el Club de París no solo es una concesión a las potencias imperialistas que podrían recibir más de 10 mil millones de dólares (mayor que la compensación a la Repsol) por una deuda fraudulenta. Además, comprende un beneficio a las multinacionales que actúan en el país, las que, una vez cerrado el acuerdo, podrían obtener créditos en sus países de origen para alimentar sus operaciones en Argentina. De hecho, durante su estadía en Francia, Cristina Kirchner se reunió con Christophe de Margerie, titular de Total, la petrolera francesa que opera en Argentina, quien mostró interés en invertir en Vaca Muerta. Como resulta evidente, el acuerdo entreguista con Chevron pretende extenderse para que continúe el saqueo del petróleo y el gas de las multinacionales imperialistas.

Las concesiones no terminan allí. En las declaraciones realizadas en el Palacio Elíseo a la salida de la reunión bilateral con Hollande, la presidenta señaló que las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur para establecer un acuerdo de libre comercio llegarían a buen puerto. La Argentina venía sosteniendo una posición adversa a ese acuerdo, poniendo trabas a los avances del gobierno de Brasil con la Unión Europea. Aunque por ahora son sólo declaraciones de la presidenta, no está descartado que se abra las puertas a una nueva ronda de negociación para aumentar los grados de liberalismo comercial en los intercambios con el Viejo Continente.

El kirchnerismo está jugado a volver al endeudamiento externo para conseguir dólares porque la estabilización cambiaria que alcanzó con la devaluación es extremadamente frágil debido a los desequilibrios económicos no resueltos (inflación, escasez de dólares, déficit fiscal, entre otros tantos). En la última semana el Banco Central volvió a perder reservas y el tipo de cambio se ajustó varios centavos hacia arriba. Entre los economistas del establishment se abrió una discusión entre quienes opinan que se volvería a realizar ajustes graduales del tipo de cambio y otros que ven saltos más abruptos. Algunos ubican el dólar en 10 pesos hacia fin de año. El elenco oficial volvió a mostrar preocupación y el Banco Central emitió una circular que obliga a los bancos a reducir su tenencia en dólares en mercados de futuro.

El gobierno cediendo a cada uno de los reclamos del establishment financiero y de los Estados imperialistas, a la vez que se va deshaciendo de su relato de desendeudamiento, queda sometido a condicionamientos crecientes. Las calificadoras de riesgo le bajaron este miércoles la nota a la deuda argentina y de las provincias comprometidas con endeudamientos externos. Significa una nueva presión que encarece los costos de tomar nueva deuda justamente en momentos en que el oficialismo busca bajarlos con sus gestos a los “mercados” para reanudar el endeudamiento en gran escala. Este año, solo los pagos de los intereses de la deuda externa (es decir, sin contar los pagos del capital) se llevarán 77 mil millones de pesos (9% del gasto público) mientras que para educación y cultura apenas se destinará 61 mil millones (7,1% del presupuesto). El no pago de la deuda usuraria liberaría una gran cantidad de recursos para los sueldos docentes. En sentido contrario, el gobierno opta por los pactos con el capital financiero internacional. Solo la lucha del pueblo trabajador podrá imponer el no pago de la deuda externa y acabar con esta expoliación.

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