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DEBATES

DISCUTIENDO CON UN ARTÍCULO DE EZEQUIEL ADAMOVSKY

¿Qué se propone la "nueva izquierda"?

Página/12 publicó una columna de Ezequiel Adamovsky, intelectual de la COMPA, titulada “Una nueva izquierda” (16/7). Se sabe que el diario da poco espacio a la izquierda, por eso sorprende la decisión de Adamovsky de aprovechar los espacios de su artículo para despotricar contra los partidos de izquierda.

Octavio Crivaro

19 de julio 2012

¿Qué se propone la "nueva izquierda"?

Página/12 publicó una columna de Ezequiel Adamovsky, intelectual de la COMPA, titulada “Una nueva izquierda” (16/7). Se sabe que el diario da poco espacio a la izquierda, por eso sorprende la decisión de Adamovsky de aprovechar los espacios de su artículo para despotricar contra los partidos de izquierda.

Revolución Rusa: a la “papelera de reciclaje”

Adamovsky define que la “estrella” de la izquierda anticapitalista declina con la burocratización de la URSS. En efecto, la degeneración burocrática del Estado obrero fue un proceso que revirtió inéditas conquistas sociales y culturales, hasta llegar a la restauración capitalista, y que convirtió un Estado basado en consejos democráticos de obreros y campesinos, con plena participación de los partidos soviéticos, en una burocracia parasitaria y totalitaria. Para reflexionar en torno a esto, el PTS escribió decenas de artículos, entre ellos “En los límites de la restauración burguesa” de Emilio Albamonte y Matías Maiello y “La actualidad del análisis de Trotsky frente a las nuevas (y viejas) controversias sobre la transición al socialismo”, de Claudia Cinatti.

Asumir la inevitabilidad de la burocratización, como intentaron establecer los ideólogos capitalistas, lleva a que el “anticapitalismo” no sea más que una cobertura nominal de izquierda a una práctica política reformista. En este brete cae Adamovsky, que quizá por ello habla del fracaso de la URSS omitiendo mencionar la lucha de León Trotsky y la Oposición de Izquierda que dieron una batalla sin parangón frente a la burocratización y el aislamiento chovinista de la URSS.

Una exageración polémica (¿no?)

Para denostar a la izquierda partidaria, Adamovsky sostiene que estas organizaciones reproducen “pequeñas dictaduras personales”. Como sabemos que su crítica no apunta a los “moscovitas” PC, le decimos: ¿no será un poco exagerado comparar a pequeñas organizaciones con una deformación burocrática que costó millones de vidas y varias revoluciones acogotadas?

En su obcecación, Adamovsky va más allá y habla de una “burocracia dirigencial vitalicia con estricto control disciplinario”. Algo similar al lenguaje con el que ciertas “derechas” escupen espantajos para explicar que existen “idiotas útiles” coaccionados. Una justificación de esta índole usó el kirchnerismo para no hacerse cargo de la muerte de Mariano Ferreyra, subestimando las convicciones del propio compañero Mariano, al decir que lo mandaron.

Pero además, con su reduccionismo poco democrático, Adamovsky “liquida” toda una tradición sin tener que mancharse en la faena de criticar “concretamente”. El PTS participa política y sindicalmente en 150 sindicatos; tiene referentes sindicales reconocidos; forma parte del Frente de Izquierda que sacó 700 mil votos; cuenta con referentes estudiantiles; saca publicaciones, etc. Las críticas sobre errores, que los tenemos, deberían ser puntuales. Pero es más fácil englobar y poner un sello. Una dosis de modestia lo llevaría a ser respetuoso con una corriente que tiene una destacada participación en el movimiento obrero, trabajo del que, como reconocen compañeros de la COMPA, su organización carece.

Discutiendo sobre autoorganización

Como pusimos en un artículo luego del Foro Nacional de Educación por el Cambio Social, ninguno de los referentes políticos, intelectuales o sindicales de la “izquierda partidaria” (¡fora Satán!) fue invitado: ni Raúl Godoy de Zanon, ni Javier Hermosilla de Kraft, ni Claudio Dellecarbonara del Subte, ni nietas recuperadas como Vicky Moyano, ni Christian Castillo, fueron llamados para hablar en un foro donde Adamovsky denunciaba la limitación de una izquierda autoencerrada. Qué ironía.

Por el contrario: en el PTS somos fervorosamente propulsores de organizaciones de base de trabajadores y estudiantes. “Nuestro” socialismo, como el de Trotsky, no es un mantra burocrático que se impone por el avance de un partido superestructuralmente. Sólo la existencia de sujetos pensantes puede permitir que una estrategia que se propone revolucionar las bases sociales, morales y políticas del capitalismo, gane peso.

En la reciente Conferencia Nacional de Trabajadores del PTS, hicieron uso de la palabra el PO e IS, con los que formamos el FIT, y Omar Villablanca, Secretario General del Sindicato Ceramista del Neuquén y miembro del sector independiente de La Marrón. Incluso, a pesar de las importantes diferencias que tenemos, referentes de la COMPA participaron como observadores.

Rechazamos todo manejo feudal o sectario. Por ejemplo, ningún movimiento de desocupados, ni partidario ni independiente, tuvo jamás una política de impulsar un movimiento piquetero conjunto, con asambleas unitarias. En Zanon, el PTS fue impulsor de que ingresen militantes de todas las corrientes con las que polemizamos como PO, MST, Libres del Sur (antes de ser K). Lejos de ver esto como un riesgo, fue una forma efectiva para politizar y hacer más consciente un enorme proceso de lucha y organización.

Con los hijos críticos de Josep y Nikita, sí

Adamovsky habla de alejarse del “ethos productivista del socialismo tradicional”, pero forma parte de una organización que reivindica a un gobierno encabezado por un comandante paracaidista de las FF.AA. que defiende la propiedad privada de los medios de producción. Además, reivindica a la Coalición de Izquierda Radical griega, Syriza, encabezada por Synaspismos, una vieja ruptura del PC griego, parte integrante del Partido de la Izquierda Europea, junto al PC Francés, desarmador del Mayo Francés.

Syriza fue masivamente votado por trabajadores y la juventud, odiosos del referéndum con el que el imperialismo alemán buscó acogotar al pueblo trabajador griego. Sin embargo, Alexis Tsipras, candidato de la Coalición hizo toda la campaña tranquilizando a Alemania de que Grecia no se iría del Euro y planteando, en lugar del No Pago, hacer una auditoría de la deuda griega. Nada muy anticapitalista.

¿Qué estrategia?

Frente a una clase que pretende descargar con furia, cierres, despidos, xenofobia y represión, los costos de una fiesta y crisis empresarias, los militantes de izquierda tenemos que definir la estrategia de superación del capitalismo. Toda visión que hable de un anticapitalismo como forma de emparchar los costados más “diabólicos” del capital, prepara futuras decepciones. Reivindicar pequeños cambios frente a un capitalismo que cocina a fuego lento crisis agudas, guerras y que ya da los primeros procesos revolucionarios en Africa, huelgas generales, etc., es como prepararse para recibir una tormenta, dentro de una casa de paja. Reivindicar una suma algebraica de movimientos, pacifista, que rechaza el Estado cuando se trata de “la toma del poder”, pero lo defiende cuando se trata de “reformar desde el gobierno”, no es una superación del marxismo estratégico de Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, sino un retroceso a las posiciones que estos dirigentes combatieron. A los compañeros que busquen genuinamente una superación revolucionaria y socialista del capitalismo, entre ellos, compañeros de la COMPA, les proponemos discutir estas cuestiones.

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