Este 24 de marzo, mientras las organizaciones sociales, de derechos humanos y los partidos de izquierda nucleados en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia se preparaban para marchar, colmando las calles y las veredas alrededor de la Plaza de los dos Congresos, un grupo de jóvenes fotógrafos del PTS realizamos una muestra de fotografía que fue recorrida y visitada por muchísimos manifestantes. Estas imágenes reflejan los rostros de trabajadores y trabajadoras en lucha y perseguidos, de militantes de derechos humanos, de hombres y mujeres sin techo y sin tierra, y fueron tomadas para dar testimonios de su pelea y también para aportar a ella. Son los rostros y las luchas que el Gobierno persigue y criminaliza y que los grandes medios ocultan. Muchísimos compañeros y compañeras recorrieron la muestra, incluso conocieron a muchas y muchos de los protagonistas que hoy están procesados por luchar, por ejemplo. Esto es sólo el comienzo de una serie de muestras fotográficas que queremos realizar. A continuación podrán ver una serie de fotografías que se expusieron y el texto de presentación de la muestra.
De sapos y princesas: el cuento real del modelo K
Un mundo entero reducido a un pequeño recuadro delante de tus ojos. Aquel que se ubica detrás de la cámara tiene la posibilidad de recortar de todo aquello que ve, solo una pequeña parte, y mostrarla, exhibirla ante los demás tal cual sus ojos la ven. Pero ¿Qué podemos mostrar de un mundo que se aparece ante nuestros ojos de maneras tan variadas? ¿Qué tomamos de esas imágenes tan distintas y ricas al mismo tiempo? ¿Dónde hacemos foco en un mundo plagado de miserias para unos y riquezas para otros?. Poner tu ojo detrás de esa maquina, es plantar también tus pies de un lado de la vereda, elegir mostrar la realidad, aquella que viven a diario millones de personas, de laburantes de carne y hueso o elegir mostrar el mundo virtual que intentan imponernos, fotografiar eso, mostrarlo, exponerlo, es dejar a los ojos de todos tu forma de ver el mundo.
Nosotros somos un grupo de jóvenes militantes y fotógrafos. Lo que nos une es la voluntad de mostrar lo que nuestros ojos ven, lo que ven los ojos de miles de personas que la reman día a día para poder sobrevivir en este mundo desigual y plagado de miserias, miles de ojos cansados que dejan sus vidas en las fabricas, queremos mostrar lo que ven los ojos de las barriadas obreras, lo que ven los ojos de miles de mujeres victimas de la opresión, pero esa realidad no es solo un lindo cuadro que nosotros fotografiamos, recortamos y exponemos, sino que es también la realidad que queremos transformar, porque opinamos que podemos hacerlo, que podemos construir algo distinto donde se de vuelta todo y ya no existan esos poquitos que se llenan de guita gracias a los miles que laburamos para ellos, opinamos que podemos construir una realidad donde seamos todos libres y rompamos con las cadenas que llevamos puestas hace tanto, las cadenas a las que nos somete este sistema, por eso elegimos dedicar nuestra vida a la militancia. Esto es una combinación de ambas, ponemos nuestros ojos detrás de esas pequeñas camaritas mágicas y mostramos lo grotesco de este sistema y al mismo tiempo la forma en la que opinamos que podemos derrotarlo.
Hoy a 36 años del golpe genocida mostramos nuestro relato y las razones por las que nuestra lucha sigue en pie. Pero no podemos ocultar el escalofrió que recorre nuestro cuerpo y al mismo tiempo el calor inmenso que nos brota desde adentro porque sabemos que el nunca mas y el fin de la impunidad todavía no llegaron, porque sabemos que nuestra lucha por el juicio y castigo a los responsables sigue en pie y porque por mas que nos vendan el discurso de los DDHH y el fin de la impunidad los métodos de ayer, siguen siendo los mismos métodos de hoy. Ayer el Estado genocida barría a sangre y fuego con toda una generación de luchadores, arrasaba con la insurgencia obrera más importante que vio la historia de nuestro país. Hoy 36 años después el Estado reprime, procesa y espía a los luchadores que como ayer, salen a las calles a pelear por sus derechos, los mismos laburantes que se organizan de manera independiente de los partidos patronales y los empresarios porque saben que de ellos nada pueden esperar.
Ellos tienen su propio plan y para eso se preparan. Desde el brutal asesinato de Mariano Ferreyra a manos de la burocracia sindical amiga del gobierno, hasta la terrible represión en el parque Indoamericano donde Macri y Cristina actuaron codo a codo dejando de lado las diferencias, pasando por la represiones a los Qom, en Ledesma, el aumento de los casos de gatillo fácil a manos de la yuta asesina, la represión a los ex combatientes de Malvinas y a los asambleístas que luchan en contra de las mineras en el interior del país. Pero a veces no tan directamente a palo y bala, ellos también intentan disciplinarnos criminalizando la protesta, por eso son creadores y defensores de la Ley antiterrorista, o de los casos de espionaje descubiertos hace poco a manos de la gendarmería en su ya tan famoso Proyecto X. Ellos defienden un modelo donde nosotros los que viajamos para laburar todos los días somos victimas de asesinatos organizados como la masacre de Once donde se perdió la vida de 51 laburantes por la monstruosidad de este sistema. El gobierno y sus aliados, la burocracia y los empresarios, se preparan, nos persiguen y nos procesan, nos reprimen, porque saben que nosotros, los trabajadores y estudiantes, somos los únicos que podemos defender y pelear hasta el final para darle una salida. Nosotros elegimos retratar los rostros de aquellos que día a día salen a enfrentar las miserias de este sistema, los luchadores y referentes que pelean cotidianamente en sus lugares de trabajo para arrancarles cada uno de sus derechos, los que se organizan de manera independiente del gobierno, de los empresarios y de la burocracia asesina. Elegimos mostrar los rostros de las victimas de este Gobierno, los rostros de los que ya no están y de los que siguen luchando.