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Nacional

Abajo el golpe en Honduras

Por una gran marcha nacional a la Embajada de los sindicatos de la CGT y la CTA, los centros de estudiantes y organismos de derechos humanos. Todos en las calles contra el golpe en Honduras.

PTS

8 de julio 2009

Los acontecimientos de Honduras son de primer orden para los trabajadores y el pueblo. Millones pudimos ver por TV imágenes de la represión con dos manifestantes asesinados frente al aeropuerto de Tegucigalpa, cuando decenas de miles se movilizaban para permitir la vuelta del presidente depuesto por el golpe del 28 de junio. Los golpistas han impuesto el toque de queda, el Ejército patrulla las calles, rige una fuerte censura, se reprimen brutalmente las movilizaciones en repudio al golpe y se ha ordenado el arresto de los dirigentes de organizaciones obreras, campesinas, indígenas y de movimientos sociales.

Las centrales obreras de Honduras (CGT, CUT y CTH) han denunciado que a partir del golpe “se estarían confeccionando listas de dirigentes sociales y políticos que serían detenidos por su compromiso con la consulta popular”. La Federación Internacional del Transporte ha realizado un llamado a la solidaridad internacional: “Es vital que mantengamos la presión sobre quienes han intentado usurpar el poder en el país. La cultura del golpismo es un cáncer que creíamos extirpado en América Latina. Ni podemos, ni permitiremos que vuelva o se propague a otros países”. Aquí, la CGT también “convocó a sumarse a las muestras de solidaridad para con el pueblo de ese país, tal como lo han hecho otras naciones sudamericanas”; el llamado a la acción brilla por su ausencia.

Ricardo Peidro, secretario de Derechos Humanos de la CTA, declaró: “Es importante que haya movilizaciones en todo el mundo en respuesta al golpe de Estado para que esto no sea un banco de prueba para lo que pueda venir en el resto de Latinoamérica”. Sin embargo, aunque la dirección de la CTA realizó una concentración en el momento que la cancillería argentina tomaba protagonismo en la presión diplomática, no volvió a convocar a ninguna acción.

Por su parte, Pino Solanas denunció que “es grosero el golpe de Estado en Honduras” pero no se hizo presente ni llamó a movilizar (¿pensando las alianzas del 2011 con los sojeros Juez y Binner?) a las marchas que realizaron la CTA y la izquierda, como tampoco lo hizo Sabatella. En general, todos los partidarios de Chávez en la Argentina, como Luis D’Elía y otras fuerzas de los “movimientos sociales” en que ahora se vuelve a recostar Kirchner, al no llamar a movilizar, vienen claudicando (¡ante un golpe contra un presidente aliado de Chávez!) ante la campaña del diario Clarín y toda la oposición sojera que critica por derecha la intervención argentina en la OEA ante el golpe en Honduras. La realidad es que mientras el tiempo pasa, en Honduras crece el número de muertos y desaparecidos, y la vía diplomática de la OEA y la administración Obama está derivando en un intento de pacto con los golpistas (ver páginas 4 y 5). Esta salida trata de evitar la derrota de la reacción a manos de las masas movilizadas, como sucedió en Venezuela en el 2002. La acción de los trabajadores y manifestantes hondureños es lo que aún mantiene la esperanza de derrotar el golpe y castigar a todos sus responsables.

Desde las fuerzas de izquierda que hemos venido convocando a las dos últimas manifestaciones en Buenos Aires y acciones en otras ciudades del país tenemos que redoblar los esfuerzos y la movilización para rodear de apoyo combativo a los trabajadores y el pueblo de Honduras. Tenemos que dirigirnos a todas las organizaciones de trabajadores y democráticas para impulsar una gran marcha nacional, convocada por los sindicatos, de la CTA y de la CGT, del movimiento estudiantil universitario, los organismos de derechos humanos contra el golpe en Honduras y toda salida pactada con los golpistas.

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