En el día de ayer cuando iba hacia la Casa de la Memoria de Zárate de la que es presidente, Juan Puthod desapareció.
Juan Puthod estuvo detenido y desaparecido durante la dictadura. Hoy es testigo en la causa donde se investigan los delitos de lesa humanidad cometidos en el circuito clandestino de represión de las localidades de Zarate, Escobar, Campana, Exaltación de la Cruz y Baradero, en la que desaparecieron 200 personas, en su mayoría obreros de las fábricas de la zona. Este circuito era manejado por la Prefectura Naval, la Armada y el Ejército Argentino. Entre los centros de detención y extermino donde estuvo alojado Puthod, se destaca el Tiro Federal de Campana, lugar pegado a la empresa Siderca en el que también fueron alojados muchos trabajadores desaparecidos de esta empresa del grupo Techint, de Paolo Rocca. La Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires denunció que el lugar fue demolido el año pasado por la Empresa Techint a pesar de recaer sobre él una medida judicial de no innovar.
En estos momentos el gobierno de Daniel Scioli ha movilizado a centenares de efectivos de la Bonaerense para encontrar el paradero de Juan Puthod. Esta es la misma fuerza que luego de 18 meses tuvo que ser corrida de la causa por la desaparición de Jorge Julio López habida cuenta su abierto encubrimiento del hecho y su presunta participación en su secuestro. Esta es la misma fuerza que hoy, como hace 32 años, sigue actuando al servicio de empresarios como los Curi en la textil Mafissa de La Plata, donde desaparecieron 18 obreros durante la dictadura y ahora los trabajadores que luchan por la reincorporación de decenas de despedidos han sido desalojados de la planta por esta siniestra fuerza que sigue haciendo honor a los genocidas Camps y Etchecolatz. Esta es la misma fuerza que aún hoy cuenta con 9.000 efectivos que actuaron durante la dictadura. Si se confirma que Juan Puthod ha sido víctima de un atentado político, es más que un sinsentido que el esclarecimiento de su desaparición recaiga en las manos de la Bonaerense.
Como venimos denunciando, la inmensa mayoría de los genocidas siguen impunes. No sólo los efectivos de las fuerzas armadas y de seguridad, sino también sus partícipes civiles, empresarios y funcionarios eclesiásticos.
Cristina Fernández anunció que sólo se juzgarán a unos pocos genocidas, cuando ya se descubrió que durante la dictadura funcionaron más de 600 centros clandestinos. Esto constituiría un nuevo punto final. Necesitan a las FF.AA. y de seguridad renovadas para la defensa de las ganancias de los socios de este gobierno como los que nuclean en la UIA (de la que son parte los Rocca y los Curi) y que hace 32 años junto a entidades como la Sociedad Rural y la CRA, orquestaban el golpe genocida.
Este es el marco en el que desaparece Juan Puthod, a 590 días de la desaparición de Jorge Julio López.
El gobierno es responsable de su integridad física y su inmediata aparición con vida.
Aparición con vida de Juan Puthod. Aparición con vida de Jorge Julio López. Basta de encubrimiento. Juicio y castigo a todos los genocidas militares, policiales y civiles.
PARTIDO DE LOS TRABAJADORES SOCIALISTAS - PTS