El martes 2 de mayo, en momentos que el Cuerpo de Delegados de Secciones, dirigentes de ATE Ensenada y representantes del personal Jerárquico (Ingenieros, Jefes) nos reunimos con la actual conducción kirchnerista del Astillero, para exigir que se hicieran públicos los convenios firmados para la construcción de las patrulleras de alta mar (PAM) para la Armada, dos sujetos encapuchados entraron a la casa del compañero René Del Río, Delegado General Adjunto recientemente elegido, en la misma se encontraba sola una de sus hijas de 12 años, la ataron a una silla y le pusieron una rejilla en la boca, diciéndole “quedate tranquila no te va a pasar nada” y se dedicaron durante 20 minutos revolver toda la casa para retirarse sin llevarse nada.
Este grave hecho es un ataque al Cuerpo de Delegados de Secciones y al conjunto de los trabajadores del Astillero que venimos enfrentando los planes del gobierno nacional y provincial relacionados con los futuros trabajos como los barcos para Venezuela, anunciados con bombos y platillos por Kirchner y Chávez el 7 de julio del 2004 y hasta la fecha siguen sin concretarse. Lo mismo ocurría con las PAM, hasta que el jueves de la semana pasada recibimos denuncias de que se había firmado un convenio con Ferrostal, empresa alemana dueña del proyecto de ingeniería, dicha empresa está ligada al ala masserista de la Armada. En dicho convenio se establecería que el Astillero solo construiría el casco y que el alistamiento y equipamiento de las PAM, (esta es la parte más rentable en la construcción de dichas naves) se harían en Tandanor-Domecq Garcia y otros astillero privados.
Esto provocó que el día viernes 28 de mayo se realizara una Asamblea General frente a la Dirección, donde denunciamos la existencia de dichos acuerdos, los mismos fueron rechazados por los trabajadores, ya que esto abre la posibilidad de que todos los trabajos se hagan bajo estas características: que transformen al Astillero en una fábrica de cascos vacíos y la parte más rentable de las construcciones navales: el equipamiento y alistamiento se regalen a los privados para que embolsen fabulosas ganancias.
Este ataque desnuda el verso “setentista y progresista” de la gestión kirchnerista, en manos de Julio Urien, que lejos de tener un proyecto para reactivar al Astillero y la industria naval, son solo los comisionistas de Kirchner, De Vido, Solá y los empresarios privados que fueron cómplices de la política menemista que destruyo la industria naval nacional y apoyaban la necesidad de privatizar el Astillero.
En momentos que esta edición de LVO sale a la calle, los trabajadores del Astillero Río Santiago estaremos realizando una Asamblea General donde discutiremos los pasos a seguir. En dicha Asamblea, desde La Marrón plantearemos la necesidad de responder en forma contundente a este ataque que sufrimos, movilizándonos para repudiar este ataque al compañero Del Río y denunciando al gobierno nacional, provincial y a la actual conducción del Astillero.