El Gobierno abrió una puerta que cuestiona seriamente el derecho a huelga; el derecho a la protesta. Algo que ya venía practicando contra los movimientos de desocupados que salen a luchar a las calles, un ejemplo es la reciente represión en Santa Cruz. Ahora lo quiere extender contra los derechos de huelga en nombre de la vida. “Desde la caída de la dictadura militar hasta el día de hoy -comenta Ivana Dal Bianco, abogada del CeProDH de Neuquen- todos los gobiernos constitucionales han utilizado el Código Penal para reprimir a aquellos que, pensando diferente y mediante diversos métodos de lucha, deciden enfrentar su realidad y luchar por sus derechos.” Una constante represiva, con diversos matices y niveles. Porque ni gobierno ni empresarios quieren dejar las manos libres para que los trabajadores recuperemos lo perdido. Esta es la causa del recorte al derecho de huelga y el ensañamiento con el Garrahan en lucha. Los trabajadores están haciendo uso de su derecho a huelga luego de que el gobierno cerrara todas las puertas de negociación y negara sistemáticamente el aumento salarial que les corresponde. Es, en definitiva, una maniobra, otra trampa legal y una discusión falsa con la que los kirchneristas quieren enfrentar y aislar a los trabajadores con una parte de la población. El principal derecho a la vida es el derecho a la existencia; y su principal “medicamento”: un trabajo genuino, tiempo de ocio y descanso, y una alimentación y capacidad salarial acorde a las necesidades que se reflejan en el valor de la canasta familiar, que implica más de 1800 pesos.