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Nacional

“GENTE COMO UNO” EN PALERMO

Los ruralistas en El Rosedal

Desde la estación de Plaza Italia sólo hacía falta seguir el curso de la muchedumbre. La concurrencia rondaría las 150 mil personas y el tono lo daba la gente “bien”.

Ruth Werner

17 de julio 2008

Desde la estación de Plaza Italia sólo hacía falta seguir el curso de la muchedumbre. La concurrencia rondaría las 150 mil personas y el tono lo daba la gente “bien”. La tarde magnifica armonizaba con el platinado de la señora cuyo estandarte rezaba: “no tengo campo (me gustaría) pero estoy con el campo”. Toda la clase media alta de la zona norte de la Capital, de San Isidro, La Lucila, Olivos, la de los edificios de la misma Avenida Libertador, embanderados, y más tarde, cuando cayó el sol, iluminando la concentración desde sus livings, parecía haberse dado cita en el acto. Profesionales, estudiantes de algún “school” con sus uniformes manifestaban “en familia” (como había aconsejado “Lilita”), juntos, para estar cerca del “campo”.
Los “hombres y mujeres” ruralistas -de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y la provincia de Buenos Aires- habían llegado más temprano, con banderas y en grupo, ocupando el centro de la concentración. Muchos de ellos, eran de los “autoconvocados”, los más “militantes” del lock-out. “Viva la patria”, surgía como grito, en tono campero, para ser coreado por miles. La Sociedad Rural y la CRA estaban ”como en casa”. Cada vez más, llegaban desde sus moradas, gente bien trajeada, con sus anteojos Rayban y pullover al cuello. A la vera estaba la parte más popular del acto, la columna de la CGT Azul y Blanca del impresentable Luis Barrionuevo y los movimientos piqueteros de la CCC y Raúl Castells, junto a algunos agrupamientos de la izquierda.

“Un 2001 al revés”

De repente unos gritos y la gente corre, se abalanzan más bien, ¡caras conocidas!. La primer sensación era de estupor: Las figuras veneradas eran los hermanos Rodríguez Saá, Alberto y Adolfo. Después fue el turno de Gerardo Morales de la UCR y más tarde Elisa Carrió, la más aplaudida de todos los políticos. “Lilita” caminaba mirando hacia el horizonte con una mueca de bondad, como si ella fuera la mismísima encarnación de la virgen. “Esta vez se jugó, seguí jugándote por la gente” escuché que decían por ahí cuando desde el palco nombraron a De la Sota. Tomo nota que la columna del MST estaba bien cerca del bar Boating, donde a 10 pesos el café, podía verse al menemismo de más rancio pelaje, entre ellos, Ramón Puerta y Miguel Angel Toma junto a Jorge Pereyra de Olazábal de la Ucedé.

Los discursos

Antes de que tomaran la palabra los oradores, sube el “Pampa Cruz” a leer una poesía. “Pa’ escribir estas cuestiones mi conocimiento es tanto/ porque está sangrando el campo con tremendas retenciones/ Padecen las poblaciones porque padece el patrón porque no hay exportación/ porque el agro no camina no hay cosecha gruesa o fina y no hay trabajo pa’l peón”. Asistíamos estupefactos a la poesía del billete, donde el “poeta” honra al patrón y llora la “angustia” que significa una merma en sus ganancias. El orador más esperado, Alfredo De Angelis, en tono bien opositor, reivindicó al “modelo agroexportador de nuestros abuelos”. Claro, se refería a la “Argentina granero del mundo” cuando la clase terrateniente era la dueña del país, y estaban en su esplendor los herederos de los “fundadores de la patria”, de los Anchorena, los Braun Menéndez, o los Martínez de Hoz (sus familias siguen detentando grandes extensiones de tierra hasta el día de hoy), conocidos por su particular desprecio hacia los indios, a los mestizos, a los obreros, tal como data del Informe Bialet Masse de principios de siglo. Me detengo a pensar y rememoro... la vigencia de los versos de Atahualpa Yupanqui, quien cantaba al campo de los ignorados denunciando: “las penas son de nosotros las vaquitas son ajenas”.

“Les decimos a esos senadores que tengan fe y pongan huevos, sepan que no nos van a arrodillar” dijo Mario Llambías de la CRA que al igual que Luciano Miguens de la Sociedad Rural convocó a la “unidad nacional” contra la 125. Pero este tono conciliador fue varias veces interrumpido por la multitud: “y pegue y pegue” gritaban marcando su tono bien opositor contra el gobierno de los Kirchner.

Antes de terminar merece unas palabras lo dicho por Eduardo Buzzi de la Federación Agraria. Fue desopilante escucharlo despotricar contra los pooles de siembra, la penetración del capital extranjero y la concentración de la tierra. Patético, cuando se comparte el escenario con aquellos que están asociados a los pooles, representan a los grandes dueños de la tierra y se desempeñan como comisionistas de ese capital trasnacional.


“Enrollen a Lenin y a Trotsky”

La columna del MST, precedida por una bandera que decía “contra Kristina y la Oligarquía” entró cantando consignas a favor de los chacareros. “Si nos unimos ganamos”, gritaban. La mitad de las veces fueron nombrados amablemente desde el palco... para pedirles que bajen las banderas. “A ver, los compañeros de MST si pueden enrollar a Lenin y a Trotsky”. Si supiera que sus ideas ya las “enrollaron” hace rato...

Completan la pintura de la izquierda y los “movimientos sociales” pro campo las figuras de Vilma Ripoll, Juan Carlos Alderete de la CCC y Raúl Castells. Sin vergüenza se metieron en el “corralito” destinado a toda la gente “importante”. Entre ellos, el mafioso Luis Barrionuevo de la CGT Azul y Blanca, los hermanos Rodríguez Saá, el senador radical de Mendoza, Ernesto Sanz, el peronista menemista Ramón Puerta, De la Sota, Dante Caamaño del partido de Patti junto a conspicuos miembros de la oligárquica Sociedad Rural y de las cuatro entidades. Algo que ni Elisa Carrió se animó a hacer para no escracharse.

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