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ROSARIO

Los trabajadores de Mahle vuelven a tomar la fábrica

Tras más de un mes de lucha con cortes de calle y ocupación de fábrica, los trabajadores de Mahle habían recibido la promesa de que el empresario Vasena se haría cargo de la empresa y todos conservarían los puestos de trabajos gracias a la lucha.

PTS Santa Fe

25 de junio 2009

Tras más de un mes de lucha con cortes de calle y ocupación de fábrica, los trabajadores de Mahle habían recibido la promesa de que el empresario Vasena se haría cargo de la empresa y todos conservarían los puestos de trabajos gracias a la lucha.

Luego de un impasse de 15 días, las continuas promesas se comenzaban a desvanecer y la primera alegría daba paso a una creciente preocupación.

En el día de ayer la noticia de que el grupo de Vasena no accedería a los créditos del Banco Nación por considerarlo insolvente (¡menos mal que fue el propio Gobierno Nacional quien buscó a Vasena!), impuso una nueva asamblea obrera.

Los dirigentes locales de la UOM se hicieron presentes para dar explicaciones asegurando que “Varasena sigue firme” (sic). Los abucheos al Secretario de Organización de la UOM Rosario, que ni siquiera sabía en nombre del “amigo empresario”, no se hicieron esperar.
Pese a los pedidos de paciencia los trabajadores perciben que sin su acción no habrá salida favorable. En la asamblea un compañero preguntó: “¿y qué pasa después de las elecciones?, ¿le va a seguir importando Mahle a la Presidenta? Si no lo solucionamos ahora, nos van a dejar en banda.”

Por abajo, cada vez más, se sentía una sola consigna: “hay que volver a tomar la fábrica”. La moción ganó por aclamación.

En el día de hoy se terminó de confirmar que las negociaciones con Vasena estarían seriamente estancadas y la empresa alemana, el Gobierno Nacional, el Provincial y la UOM siembran esperanzas en nuevos inversores, pero dicen que hay que “mantener la confidencialidad que le prometieron a Mahle”.

Desde el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) hemos sido y seguiremos siendo incondicionales con su lucha para lograr un triunfo definitivo.

Los últimos hechos demuestran que tanto gobierno como sindicato están unidos para defender los intereses de la empresa, y la continuidad de los puestos de trabajo y el sustento de 500 familias es para ellos un simple cálculo electoral. No se puede confiar más en las negociaciones por arriba, si algo ha quedado demostrado, es que sólo en la calle, uniéndose a otros trabajadores, estudiantes y vecinos, con la toma de planta, los actos de miles y las movilizaciones, es como se consiguen respuestas.

La nueva ocupación de la planta abre nuevamente la discusión de cómo seguirla para triunfar. Modestamente queremos acercarles tres propuestas.

El primer punto es negarse a la “confidencialidad” de la empresa. ¡Basta de engaños! Los trabajadores y sus familias tienen el derecho de saber qué se negocia y con quién. Son sus trabajos y sus familias las que están en juego. Hay que evitar que la lucha de Mahle termine en un callejón sin salida como en Paraná Metal de Villa Constitución donde el Gobierno Nacional y la UOM prometieron un nuevo inversor y junto a él “un nuevo paraíso”, pero destruyeron el convenio, congelaron los sueldos, los encargados prepotean y tratan como esclavos a los compañeros, y peor aún, no pagan las quincenas y ahora van a cerrar la fábrica durante 3 semanas sin saber a ciencia cierta si volverá a abrir con todos a dentro. Hay que exigir que las negociaciones sean públicas y que participen delegados y trabajadores de base de Mahle para verificar en qué condiciones se negocia. Y sobre todo dejar en claro: todos adentro, sin pérdidas de conquistas. Ninguna negociación puede ir en contra de esto.

En segundo lugar, para desarrollar con todo la lucha, para sumar a más compañeros, organizar la solidaridad y las actividades públicas, sería fundamental que los trabajadores de Mahle organicen comités de lucha o grupos de trabajo, para hacer activos a decenas de compañeros y compañeras que aún se quedan en la casa o bancan la toma pero pasivamente. De este modo cada trabajador multiplicará por 10 la solidaridad recibida y hará más fuerte la lucha de todos consolidando la unidad y evitando posibles divisiones internas.
En tercer lugar, los trabajadores de Mahle tienen que volver a poner en acción la enorme solidaridad recibida por vecinos, sindicatos, organizaciones sociales, de derechos humanos y partidos de izquierda. Es necesaria una gran convocatoria para poner en pié un Comité de Solidaridad con los trabajadores de Mahle que lleve adelante las acciones que democráticamente decidan los trabajadores en lucha. A un comité así deberían sumarse los sindicatos como AMSAFE, ATE, y otros sindicatos y organizaciones, para rodear de solidaridad concreta y contundentemente la lucha de los metalúrgicos.

Desde el PTS, junto a los compañeros secundarios de No Pasarán, los universitarios de En Clave ROJA y los cineastas de Contraimagen, junto a docentes y estudiantes, hemos hecho clases públicas, cortes de calle. Creemos que estas medidas hay que desarrollarlas, para demostrar que somos miles los que queremos que los trabajadores de Mahle ganen.

En la lucha de los trabajadores de Mahle se juegan más que 500 puestos de trabajo. Tras las elecciones los patrones aumentarán la presión para que la crisis la paguemos los trabajadores y los sectores populares. Ganar esta pelea es fundamental para que sirva como un gran ejemplo a todos los trabajadores de la región.

Seguimos, como siempre, a plena disposición para esta lucha.

Prensa

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