Más de ciento cincuenta personas participaron el lunes 17 de marzo de una charla convocada a 32 años del golpe militar en la Casa de la Cultura de Quilmes por el Centro de Estudiantes de Bellas Artes, el del Normal, el CeProDH y otras organizaciones y organismos de derechos humanos. También estuvieron presentes, entre otros, miembros del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales de la Unqui, la Agrupación Universitaria en Clave Roja, estudiantes del Nacional, de la comisión directiva del SUTEBA, docentes de la agrupación 9 de Abril, profesores y estudiantes de la EMBA, así como integrantes de distintas organizaciones políticas como el PTS y luchadores de los derechos humanos de la zona como las Madres de los chicos asesinados en la comisaría primera de Quilmes y Carla Lacorte.
Las actividades habían comenzado a las 18 con una muestra de arte de los estudiantes de la EMBA en la que las obras relacionaban el período de la dictadura y sus repercusiones en el hoy. Posteriormente comenzó la charla en la que el panel estaba compuesto por la Doctora Myriam Bregman del CePRoDH y Cristina Cabib y Tota de la Comisión de Homenaje Permanente a las Madres de Plaza de Mayo de Quilmes.
Tras una breve introducción de Diana Mandagarán, de la comisión directiva del centro de la EMBA, que ligó la represión de la dictadura con el gatillo fácil y la represión contra los que luchan hoy, tomó la palabra Cristina Cabib que llamó a marchar el 24 de marzo por el juicio y castigo a los genocidas de ayer y de hoy, la aparición de Julio López y contra la Ley Antiterrorista.
A su turno Myriam Bregman polemizó con los que consideran a “la dictadura una cosa del pasado” a partir de que las nefastas consecuencias económicas, sociales, políticas y culturales de ese golpe pro-patronal siguen vigentes en la miseria y la desocupación, la explotación de los trabajadores, la deuda externa y la crisis de la salud y la educación pública así como en la impunidad del gatillo fácil y el individualismo reinante. En este sentido remarcó “el carácter de clase de la dictadura, de cómo los empresarios, la iglesia y el Estado se organizaron en contra de todas las conquistas de la clase obrera de los ’70” y que esos mismos empresarios siguen dominando con otra forma de gobierno en la Argentina K por lo que no es casual que ahora se reprima a los trabajadores que salen a luchar. Bregman llamó en particular a los jóvenes a enfrentar esta situación reinvidicando la militancia en los Centros de Estudiantes y la necesidad de formar en los mismos Secretarías de Derechos Humanos. Todos aportamos en la discusión, con preguntas y reflexiones, pero pudiendo dejar en claro que la lucha contra la impunidad sigue más vigente que nunca.
Adriana Bilbao