Contanos la situación que se está viviendo en el país.
A partir de la tragedia en “Pasta de Conchos” (Coahuila), el gobierno de Fox intentó reforzar el ataque que viene llevando adelante sobre los sindicatos para arrasar con las conquistas obreras y profundizar la flexibilización y precarización laborales. Desconoció al dirigente del sindicato minero, Napoleón Gómez Urrutia, que si bien ha garantizado los planes patronales en los últimos años, había tenido roces con sectores empresariales mineros. Impuso a Elías Morales, ligado directamente a las grandes empresas, atacando la autonomía sindical. Esto agudizó la bronca obrera y provocó acciones de protesta. A principios de marzo 270.000 mineros pararon en todo el país, no tanto defendiendo al dirigente sino a su organización, y repudiando las muertes en “Pasta de Conchos” y sus deplorables condiciones de trabajo. El 2 de abril los metalúrgicos de Sicartsa (parte del sindicato minero) se declararon en huelga y ocuparon la planta en el estado de Michoacán. Después de casi 20 días, el gobierno nacional, con el aval del gobierno local en manos del PRD, intentó desalojarlos violentamente. Los trabajadores resistieron heroicamente y se desató una batalla campal de más de 6 horas a la que se sumaron importantes sectores obreros y populares de toda la ciudad que tiene astilleros, minas y otras empresas. La policía asesinó a dos obreros durante los enfrentamientos y la situación ya amenazaba con convertirse en una semi-insurrección urbana encabezada por la clase trabajadora. Esto hizo retroceder al gobierno que ordenó el repliegue policial y la empresa fue recuperada por los obreros, quienes hasta hoy continúan en huelga.
¿Y en qué marco ocurrió esto?
Esta gran acción no cayó del cielo sino que se gestó desde 2003 con las marchas de los electricistas, el paro nacional de agosto de 2004, la lucha de los trabajadores del Seguro Social, y las masivas marchas democráticas contra la proscripción del candidato del PRD, López Obrador. Pero esto significa un salto enorme en las luchas y empieza a poner a la vanguardia al movimiento obrero, a diferencia de años pasados cuando fueron protagonistas los indígenas, campesinos y estudiantes. También se da en un contexto de creciente debilidad del régimen político, que vive un importante desprestigio y fricciones entre “los de arriba”, todo lo cual esperan contener y desviar con las próximas elecciones presidenciales.
¿Qué se puede esperar ahora?
Por la solidaridad cosechada entre los trabajadores de la zona y por mostrar que se pueden enfrentar los ataques del gobierno, la rebelión de Sicartsa es un verdadero hito en la lucha obrera de los últimos años, que puede tener importantes consecuencias en el proletariado. Lo que está por verse es si va a empujar al surgimiento de nuevas luchas obreras y populares que compliquen la situación del gobierno y la propia transición electoral.
¿Qué actividades viene desarrollando la LTS-CC?
Nuestra organización se puso a trabajar inmediatamente en la solidaridad con la tragedia de “Pasta de Conchos”. Enviamos una delegación allí para impulsar una gran campaña de acopio de víveres, solidaridad nacional e internacional y denuncia a la presencia represiva del ejército. Esta campaña la realizamos en lugares de trabajo y estudio, impulsando un Comité de Solidaridad, al cual se sumaron organizaciones y sindicatos y que recaudó los recursos para que un grupo de familiares viajara a la ciudad de México. Luego, repudiamos enérgicamente la intromisión del Estado en los sindicatos, a la vez que señalamos el carácter burocrático de la dirección de Gómez Urrutia. Venimos propagandizando las lecciones de la rebelión obrera de Sicartsa y planteando la necesidad de un Paro Nacional de todo el movimiento obrero. En el Encuentro Obrero, convocado por el EZLN junto a distintas organizaciones sindicales y de izquierda, del 29 de abril, propusimos impulsar un acto unitario contra el ataque del gobierno hacia el 1°° de Mayo, participando con una columna independiente, clasista y combativa junto a los mineros. En la marcha del 1°° de mayo, donde se movilizaron 200.000 trabajadores, la LTS-CC organizó un importante contingente que marchó junto a los familiares de los mineros sepultados en “Pasta de Conchos”. De la mano de esto estamos luchando por la independencia política del movimiento obrero y popular de los partidos patronales peleando por una posición alternativa frente a las próximas elecciones.