logo PTS

Mundo obrero

ROSARIO - EL ACEITE SIGUE EN EBULLICIoN

Molinos: nuevo triunfo de los trabajadores y el Sindicato de Aceiteros

Los trabajadores de la planta Santa Clara comenzaron el domingo 26 de abril un paro reclamando que la empresa cumpla con el compromiso de aumento salarial.

Loreley Fojo

30 de abril 2009

Los trabajadores de la planta Santa Clara comenzaron el domingo 26 de abril un paro reclamando que la empresa cumpla con el compromiso de aumento salarial.

La patronal de Molinos Río de la Plata, donde se elaboran productos de las marcas Patito y Cocinero a partir de la molienda de girasol y soja, se negó a presentar los balances contables, y planteó que no había plata.

El Sindicato de Aceiteros de Rosario, junto a los trabajadores, denunciaron a partir de datos propios que la empresa en realidad aumentó sus ganancias. Por eso salieron al paro.

En medio de la huelga recibieron la noticia de 5 despidos. Pero el Sindicato y los trabajadores advirtieron la maniobra de la empresa de querer desviar el eje de la discusión y la intención de quebrar la organización sindical (el SOEAR) que ya había logrado un triunfo en Dreyfus, donde fue más allá del acuerdo salarial nacional.

El paro y la solidaridad rindieron al gigante

Los trabajadores se plantaron. Estaban junto a ellos delegaciones de Dreyfus y Cargill expresando la solidaridad. Los obreros de Patito - durante el conflicto en Dreyfus – habían parado y también se habían solidarizado.

Ante la dureza de las bases, la empresa empieza a retroceder y realiza dos propuestas: primero $500 no remunerativos y luego $500 remunerativos, las cuales fueron rechazadas en asamblea. Los trabajadores decidieron ir por lo que les corresponde: siguen en la lucha y no dan marcha atrás con sus reclamos.

Corren las horas y la empresa - acorralada por la fuerza obrera y el paro - termina reincorporando a los despedidos y aceptando la propuesta de los trabajadores. El acuerdo varía según las categorías, pero significa una mejora de unos mil pesos en los salarios. El sueldo mínimo pasara a ser de $2.900 y el máximo a $3.750, sin antigüedad, horas nocturnas, etc.
En asamblea en las puertas de la fábrica los trabajadores no paraban de cantar y entre otras cosas decían “ahora vamos por Cargill”.

Nuevamente los trabajadores y el Sindicato de Aceiteros ganan una pulseada a una de las patronales líderes de la industria alimenticia en Sudamérica, el mayor exportador argentino de productos alimenticios.

Prensa

Virginia Rom 113103-4422

Elizabeth Lallana 113674-7357

Marcela Soler115470-9292

Paola Balma116693-2837

Temas relacionados: