(...) El abogado de la empresa, Raúl Pizarro Posse, se creyó que habían vuelto los tiempos donde los trabajadores debían agachar el lomo porque si no “desaparecían”, como en Siderca-Dálmine, donde estuvo en ese período nefasto. Pizarro Posse les dijo a los abogados defensores de los despedidos de la ex Federal una frase que quedará para la historia de la lucha eterna entre los poderosos y los humillados: “Los voy a colgar de un gancho”. Lindo título para un capítulo de esa historia.
(...) Los obreros de Zanon han salido a la palestra para apoyar a estos obreros en huelga y resolvieron crear un fondo de huelga para ayudar a los despedidos. Como en aquellos años en que Julio A.Roca hizo aprobar la ley de residencia que expulsaba a los obreros extranjeros de “ideas antiargentinas” y entonces los obreros argentinos disponían parte de sus jornales para ayudar a las esposas e hijos de los extranjeros expulsados. Contra la impunidad del poder, la fuerza de la mano abierta de la solidaridad.